
El pasado jueves 11 de Junio se llevó a cabo la 4ta JORNADA DE HISTORIA MILITAR en el Auditorio Malvinas de la Escuela Superior de Guerra “Tte Grl Luis María Campos”, sede de la Facultad del Ejército, y contó con la presencia del GB Gustavo Fabián García, Decano de la Facultad y el CR Juan Carlos Arias Roig, Director de la Escuela Superior de Guerra.
Descargar el programa del 4ta Jornada de Historia Militar
A continuación presentamos los trabajos que fueron aprobados y seleccionados para formar parte de la Jornada.
Mg. Sergio Castillo, Lic. Maria Azucena Acosta, Dr. Alejandro Cosentino, CR Mg Gustavo Ponte
La historia de las organizaciones militares está intrínsecamente ligada a la cultura y, por extensión, al lenguaje. Este trabajo explora cómo los conflictos bélicos de los siglos XX y XXI, lejos de ser solo enfrentamientos tácticos, han funcionado como “guerras culturales” que transforman el idioma y las estructuras de mando. A medida que las organizaciones militares han evolucionado, el lenguaje ha pasado de ser un medio de comunicación interna a convertirse en una verdadera “tecnología de mando” e influencia global. La interacción diaria de los efectivos militares con diversas comunidades extranjeras los convierte en agentes de cambio lingüístico. En este sentido, la evolución del mando se manifiesta en la adopción de neologismos y préstamos que enriquecen la lengua materna y permiten la interoperabilidad en contextos multinacionales. Ejemplos icónicos de esta transición tecnológica y organizacional, con origen en la Segunda Guerra Mundial, son términos como “Radar” —acuñado por la Marina de los Estados Unidos en 1940— o el vehículo “Jeep”, derivado de las siglas G.P. (Propósito General), que demuestran cómo la modernización del parque automotor y técnico impone nuevas realidades semánticas.
Asimismo, la ponencia analiza cómo el mando utiliza el lenguaje para gestionar la percepción del conflicto. El surgimiento de eufemismos como “yomp”(marcha forzada) – Guerra de Malvinas, “daño colateral” (Guerra de los Balcanes) o “boot on the ground” (tropas desplegadas) – Guerra de Iraq – reflejan una evolución en la comunicación estratégica, donde el lenguaje puede ser utilizado tanto para la precisión operativa como para el oscurecimiento deliberado de la realidad del combate.
En conclusión, la evolución de las organizaciones militares no puede entenderse sin sus giros lingüísticos, ya que la guerra, al alterar el mundo, redefine inevitablemente la forma en que pensamos y ejercemos el liderazgo a través de la palabra.
Prof. Esp. Paula Baruja
La presente investigación propone un análisis de la estructura orgánica del Ejército del Norte mediante la convergencia de dos herramientas metodológicas fundamentales: la biografía histórica y la prosopografía. El estudio desplaza el enfoque tradicional de la historia operativa hacia una historia sociocultural de la guerra, donde el combatiente es comprendido como un sujeto de agencia política y social. El eje central consiste en examinar cómo la conformación de los regimientos de castas —integrados por pardos, morenos y libertos— constituyó la base demográfica y táctica esencial para el sostenimiento del frente septentrional. En el nivel de la microanálisis, se utiliza la trayectoria de María Remedios del Valle no solo como un registro biográfico, sino como una “ampliación de lo posible” (Pasolini, s.f.) que permite documentar la inserción de los sectores subalternos en la oficialidad técnica. Su reconocimiento como capitana y sus antecedentes de servicio actúan como indicadores de las redes de lealtad y las jerarquías en disputa. Complementariamente, el abordaje prosopográfico de los Batallones de Infantería N° 6 y N° 7 permite identificar variables comunes en el elenco de combatientes, tales como la condición jurídica de “esclavo de rescate” y la búsqueda de ciudadanía a través del servicio castrense (Morea, 2019).
El trabajo demuestra que la figura de Del Valle opera como la iconografía de los libertos, sintetizando un proceso colectivo de ascenso social y sacrificio bélico. A través de este cruce de escalas, la investigación valida la eficacia de la prosopografía para reconstruir identidades que fueron omitidas por la historiografía oficial. Se concluye que la integración de estos sujetos en la narrativa militar es indispensable para una comprensión científica del proceso emancipatorio, restituyendo la densidad social a la formación del Estado argentino.
TC Mg Patricio Justo Del Niño Jesús Trejo
El presente trabajo, forma parte de un libro inédito, realizado en conjunto con el coronel Alberto Trejo, rescata aspectos de la estrategia nacional, sectorial militar y operacional que contribuye al estudio de la concepción operacional y la organización territorial en los conflictos contemporáneos argentinos.
En la historia militar argentina del Siglo XX, existieron tres conflictos, que más allá de su resultado, brindaron una experiencia insoslayable en todos los niveles de la conducción. La Operación Independencia en Tucumán (1975), la Crisis del Canal de Beagle con Chile (1978) y la Guerra de Malvinas (1982), constituyeron ejemplos cercanos en donde el empleo del instrumento militar fue un actor determinante.
Finalizada la Segunda Guerra Mundial, comienza la confrontación conocida como Guerra Fría, que trasladó la lógica del enfrentamiento entre capitalismo y comunismo a todos los países. En la Argentina se manifestó en mayor medida durante la década de 1970, y fue “caracterizada como Guerra Revolucionaria, por su extensión, grado de ofensividad e intensidad” (Sentencia Causa 13/84, p. 300). La Operación Independencia, constituye un ejemplo cercano y vigente sobre las denominadas nuevas formas de la guerra, tan vigentes en la actualidad.
En el año 1978 Argentina y Chile estuvieron a punto de ir a la guerra por un diferendo limítrofe en el canal Beagle. La crisis surgida de esta situación de conflicto, dejo enseñanzas en todos los niveles de la conducción, sobre todo en la movilización y organización territorial.
Finalmente, la Guerra de Malvinas en 1982, es un ejemplo propio que debemos capitalizar, sobre todo en el nivel operacional, por la diversidad de medios empleados y la magnitud del conflicto.
TC (R) Mg. Alejo Miguel Díaz
El concepto de nación en armas, enunciado por Colmar von der Goltz, identifica cuatro componentes fundamentales para sostener el esfuerzo bélico: el pueblo, su fuerza moral, su capacidad económica e industrial, y el Estado como agente movilizador, organizador y coordinador de esas energías. Esta investigación examina en qué medida dichos componentes se verificaron durante la guerra de Malvinas (1982), sosteniendo que, si bien los tres primeros se manifestaron con singular intensidad, el Estado no logró cumplir su rol articulador.
A partir del análisis documental de registros disponibles en el Servicio Histórico del Ejército —decretos, comunicaciones internas, registros de donaciones y adhesiones— se cualifica y cuantifica el apoyo de la sociedad a la Gesta. Los resultados muestran que la movilización voluntaria comenzó el mismo 2 de abril, sin convocatoria oficial, e incluyó a hombres en edad militar, adultos mayores, mujeres, menores de edad y voluntarios extranjeros que se presentaron incluso en sedes consulares. Individualmente o a través de redes solidarias ad hoc, contribuyeron con donaciones para el bienestar de la tropa; empresas de distinta magnitud ofrecieron su capacidad productiva; y la estructura sanitaria se puso a disposición para la provisión de insumos y atención médica.
Puede probarse así la presencia de los tres primeros componentes que enuncia von der Goltz, al tiempo que se evidencia la acción limitada del Estado: el gobierno había planificado una acción militar acotada, no una guerra. Los primeros documentos internos que intentaron encauzar las adhesiones son posteriores al inicio de la movilización, el bloqueo británico impidió que muchas donaciones llegaran a destino y el Fondo Patriótico no llegó a utilizarse en su totalidad. Al verse superado por la fuerza moral y la capacidad movilizadora de su pueblo, el Estado evidenció dificultades para transformarse en organizador y garante de toda la nación en armas.
CR (R) Gastón Marmonti & CR (R ) Gualterio Baez
Finalizada la 1ra Guerra Mundial (1918), el que fuera denominado como Tanque (por los británicos, estadounidenses y alemanes), también fue llamado Carro de Combate (por los franceses, italianos, y otros países) había demostrado que podía reemplazar y agregar funciones tácticas importantes a la Caballería Montada (a caballo).Durante el período de entreguerras (1919/1938), las principales potencias militares (comenzando por Gran Bretaña con el visionario Sir Liddell Hart) incorporaron el tanque a sus ejércitos.
En nuestro país, la adquisición de los primeros blindados entre 1928 y 1938, mostraba que se habían asimilado las lecciones de la Gran Guerra. Es decir, superar la guerra estática de trincheras y dar movilidad al Ejército: con camiones y acoplados, esto es la Motorización y seguidamente asumir la Mecanización, con la llegada del material blindado. Pero la modernización de la institución, en este contexto se fue dilatando. Una de sus causas, fue que la conducción de la Caballería no apoyaba su transformación a la Motorización, que era mirada como una amenaza a su esencia: el caballo.
En efecto, el Arma, sostuvo durante décadas el siguiente fundamento: -“aceptamos” a la la motorización y entendemos su importancia a futuro, pero, hasta tanto no se doten a las unidades del arma con material motorizado y mecanizado, la Caballería Montada seguirá rigiendo la movilidad del Ejército-. Este trabajo explica como a partir de una doctrina y empleo de la Caballería del Ejército Argentino del siglo XX, se evolucionó al pensamiento militar contemporáneo, con acciones personales, puntuales, casi solitarias; hasta lograr alcanzar un equilibrio entre los medios provistos, la doctrina y las férreas tradiciones que le dan cohesión y espíritu a la misma.
Mg Erika Constanza Figueroa Pedreros
La campaña libertadora de la Nueva Granada de 1819 constituyó uno de los episodios militares decisivos de las guerras de independencia hispanoamericanas. Sin embargo, más allá de sus dimensiones estratégicas y políticas, el sostenimiento material de las tropas dependió en gran medida de las prácticas de sanidad orientadas a preservar la permanencia del ejército patriota en la guerra bajo condiciones extremas. Esta ponencia analiza las principales formas de atención sanitaria implementadas por el ejército libertador durante la campaña dirigida por Simón Bolívar, con especial atención al cruce de los llanos orientales y la cordillera oriental, así como a las acciones en Paya, Gámeza y Tópaga, Pantano de Vargas y Boyacá.
La propuesta es estudiar la sanidad militar dentro de este espacio geográfico y temporal, no como un sistema plenamente institucionalizado, sino como un conjunto flexible de saberes, recursos y procedimientos articulados en el contexto bélico. Entre dichas prácticas se destacan: la clasificación, evacuación y tratamiento de heridos tras los combates; la instalación de hospitales de sangre y casas de curación en poblaciones estratégicas; el empleo de cirujanos, practicantes, religiosos y auxiliares civiles; el uso de remedios para tratar fiebres, disenterías, infecciones y heridas traumáticas; y la obtención forzada o negociada de alimentos, textiles y utensilios necesarios para la recuperación de los soldados.
A la par, observamos el peso de las enfermedades, el agotamiento físico, las inclemencias climáticas como factores centrales de desgaste, muchas veces más determinantes que el combate directo. En este sentido, la campaña de independencia de 1819 en la Nueva Granada revela que la supervivencia del ejército dependió tanto de la planeación táctica como de la capacidad para organizar cuidados mínimos, movilizar recursos y adaptarse a la geografía hostil.
CR (R) Dr. Marcelo Javier Calderón
El pensamiento militar ruso contemporáneo no es una ruptura con el pasado, sino una construcción social e histórica enraizada en la tradición académica soviética. Este trabajo examina esa continuidad doctrinal desde los primeros debates del Ejército Rojo hasta la llamada —erróneamente— “Doctrina Gerasimov”.
El punto de partida son las controversias teóricas de la década de 1920: el enfrentamiento entre Trotsky y Frunze sobre la organización del Ejército Rojo y, posteriormente, el debate entre Tukhachevski y Svechin respecto de las estrategias de destrucción y desgaste. De estos intercambios emergieron conceptos fundacionales —la doctrina militar unificada, el arte operacional, la batalla profunda y las operaciones profundas sucesivas— que dieron forma a una tradición intelectual propia, nutrida además por académicos como Varfolomeev, Triandafillov e Isserson, quienes sistematizaron teóricamente lo que la experiencia de combate había señalado empíricamente.
Las purgas estalinistas interrumpieron ese desarrollo, aunque la necesidad estratégica impuesta por el armamento nuclear y la posterior Crisis de los Misiles de Cuba reactivaron el debate académico militar, con Sokolovski como figura central en la transición hacia una concepción estratégica nuclear. Fue el Mariscal Ogarkov quien, desde mediados de la década de 1970, impulsó el concepto de “revolución técnico-militar”, anticipando que las nuevas armas convencionales de alta tecnología transformarían radicalmente los métodos de conducción de la guerra.
El trabajo concluye que Gerasimov es, en este sentido, heredero directo de Ogarkov: ambos reconocieron cambios de paradigma en los asuntos militares, ambos propugnaron la adaptación institucional a las nuevas condiciones tecnológicas y ambos comprendieron que las fronteras entre guerra y paz se vuelven progresivamente difusas. Lejos de ser una doctrina revolucionaria, el pensamiento de Gerasimov es la culminación —por ahora— de una evolución centenaria del arte militar ruso.
Lic. Sofia Monti
El presente trabajo propone una primera aproximación a la figura de Francisco Pastor, administrador de la posta de Humahuaca durante las Guerras de la Independencia (1810-1825) en el actual noroeste argentino. Junto con otros maestros de posta documentados en la región, Pastor no se limitó a las funciones previstas por el Reglamento de Postas de 1791, sino que acumuló simultáneamente los cargos de alcalde pedáneo y comandante militar, lo que lo convirtió en un actor de peso propio dentro de la estructura político-militar quebradeña.
Esta investigación se inscribe dentro del campo de la Historia de la Guerra, con especial atención a la logística, la administración y las formas de interacción entre el ámbito militar y la sociedad civil. A partir del análisis de fuentes documentales provenientes principalmente de la recopilación Güemes Documentado se busca examinar de qué manera la combinación de roles que detentaba Pastor incidió en su participación en el conflicto, y cómo esa acumulación de autoridad se tradujo en formas concretas que colaboraron con operaciones militares.
En particular, se propone explorar dos dimensiones de su actuación. Por un lado, su vínculo con figuras militares de renombre como Martín Miguel de Güemes y Manuel Álvarez Prado, con quienes mantuvo relaciones que fueron afectadas por su rol como maestro de posta. Por otro, su relación con el vicario de Humahuaca, José Alejo de Alberro, lo que permite plantear la hipótesis de que determinados recursos asociados a la posta como espacio de alojamiento, alimento o cabalgaduras pudieron haber sido puestos a disposición de este actor local comprometido con la causa patriota.
Dado el carácter preliminar de esta investigación, el trabajo busca formular preguntas y líneas interpretativas antes que conclusiones definitivas, contribuyendo al conocimiento de actores locales cuya participación en el conflicto ha sido escasamente estudiada.
CR (R) Carlos M. Fraquelli
En el año 2026 se conmemoran los 250 años de la creación del Virreinato del Río de la Plata, un proceso que ha sido tradicionalmente interpretado desde perspectivas económicas, administrativas o comerciales. El trabajo, que se presentará en el marco de esta conmemoración, propone una reconsideración de dicha problemática, poniendo el énfasis en el papel determinante de los factores estratégicos y militares en la decisión adoptada por la Monarquía Hispánica en 1776, en el contexto de las reformas borbónicas y de la reconfiguración del sistema imperial.
A partir de un enfoque histórico-analítico, se examinarán las condiciones geopolíticas del mundo atlántico tras la Guerra de los Siete Años, la creciente vulnerabilidad del Atlántico Sur, la presión ejercida por Portugal y Gran Bretaña, y las limitaciones estructurales del sistema defensivo heredado en el espacio rioplatense. Asimismo, se analizarán la organización militar regional, caracterizada por la debilidad de las tropas veteranas y la dependencia de milicias locales, la precariedad de las fortificaciones, la dispersión jurisdiccional y las dificultades derivadas de la fragmentación territorial y de las grandes distancias, factores que condicionaban la capacidad efectiva de control y defensa.
El trabajo buscará sostener que la creación del nuevo virreinato respondió fundamentalmente a un diagnóstico estratégico que identificó la necesidad de reorganizar el espacio imperial desde criterios defensivos racionales. En este sentido, las expediciones militares de Pedro de Cevallos serán consideradas como el instrumento operativo mediante el cual la monarquía procuró materializar dicha decisión en el terreno, consolidando su autoridad frente a amenazas externas.
Finalmente, se intentará concluir que, sin desconocer la incidencia de factores económicos y administrativos, fueron las causas de naturaleza militar —vinculadas a la defensa, la seguridad y la preservación del dominio imperial— las que desempeñaron un papel central en la creación del Virreinato del Río de la Plata.
Dr. Iván Rey
En 2027 se cumplen 30 años de la publicación de la obra, The Grand Chessboard: American Primacy and its Geostrategic Imperatives, del catedrático y funcionario polaco-norteamericano, Zbigniew Brzezinski. Aquel trabajo, elaborado, por uno de los impulsores del abandono de la política de Détente durante la presidencia de Jimmy Carter (1977-1981), refleja cómo pocos la percepción que la intelectualidad estadounidense tenía de las transformaciones globales en curso y sus proyecciones futuras bajo el marco de la inmediata posguerra fría. En la presente comunicación, avanzaremos con una revisión de la mirada del autor, en relación con las configuraciones posibles del espacio postsoviético. En particular, nos interesa indagar respecto de su ponderación de la situación relativa del estatus de Ucrania y Rusia en ese momento, así como respecto de las posibles transformaciones futuras de tal situación en aquella región. En tiempos en que, el multipolarismo parece afirmarse y los organismos multilaterales de gobernanza global entran en crisis, se presenta como potencialmente aportante una aproximación histórica a las percepciones respecto del sistema de estados del siglo XXI, desde el punto de vista de uno de los protagonistas de los procesos de transformación de las últimas décadas del siglo pasado.
CR (R) Mg. Gustavo Eduardo Ponte, Mg. Sergio Edgardo Castillo & Dr. Alejandro César Cosentino
El artículo 35 de la Constitución Nacional, incorporado en la reforma de 1860, reconoce como nombres oficiales sucesivos del Estado las denominaciones “Provincias Unidas del Río de la Plata”, “República Argentina” y “Confederación Argentina”. La enumeración omite una cuarta denominación históricamente atestiguada: “Provincias Unidas en Sud América”, bajo la cual tuvieron lugar actos constitutivos del proceso emancipatorio, entre ellos la declaración de la independencia de 1816, la Constitución de 1819, las campañas libertadoras al Alto Perú y a Chile, el sostenimiento del esfuerzo bélico contra España y contra la Liga Federal, y la emisión de patentes de corso. Documentos oficiales posteriores a la batalla de Cepeda (1 de febrero de 1820) sugieren la persistencia del uso de esa denominación por parte de figuras centrales del proceso independentista.
La presente investigación se interroga sobre las razones que explican la exclusión de “Provincias Unidas en Sud América” en la enumeración del artículo 35. La pregunta que organiza el trabajo es si dicha omisión constituye un olvido técnico del constituyente reformador o responde, en cambio, a una operación deliberada de invisibilización denominativa vinculada a la construcción del relato estatal consolidado entre 1853 y 1860. El diseño metodológico es cualitativo y se apoya en el análisis documental. El corpus inicial a relevar comprende documentos oficiales del período 1813-1820 (Asamblea del Año XIII, Directorio Congreso de Tucumán), correspondencia y proclamas de San Martín y Belgrano, diarios de sesiones de los constituyentes de 1853 y de los reformadores de 1860, y bibliografía especializada sobre el período. Se presentarán los avances preliminares del relevamiento, los primeros resultados interpretativos y las líneas de indagación abiertas respecto del alcance y la intencionalidad de la omisión
My Juan Ignacio Garasino
Las islas del Atlántico Sur son materia de disputa por la soberanía desde el año 1833, siendo reclamadas históricamente por la República Argentina, desde diversas posturas, tales como la histórica, legal o geográfica. Los archipiélagos poseen riquezas naturales, además de su proyección en el reclamo de una porción de soberanía en el continente antártico. El incidente en las islas Georgias del Sur en marzo de 1982 contra un grupo de obreros argentinos, generó decisiones en el máximo nivel que llevaron a la acción militar de las FFAA sobre las islas en disputa. Es necesario analizar los sucesos que provocaron el conflicto bélico, desde los cuales se han configurado las interrelaciones de todos los factores de los diferentes niveles de la conducción.
Para lograr interpretar el empleo del instrumento militar y los factores de poder argentino, es necesario estudiar la influencia del ambiente operacional en el diseño de la campaña, permitiendo darle un sentido al contexto de las operaciones militares y no militares, que se concibieron para alcanzar los objetivos concebidos.
Los factores componentes del ambiente operacional, como las limitaciones políticas y militares, las características del ambiente geográfico insular, el factor militar de las fuerzas en presencia, los sistemas de armas, los factores sociales y los medios de información condicionaron el diseño y planeamiento de las operaciones militares. El contexto o ambiente del conflicto fue determinante en todos los niveles para comprender como era la situación inicial, su desarrollo y consecuencias, siendo el límite de este trabajo investigación el nivel operacional y el inicio del TOM desde el 1 de abril hasta el día 7 de abril de 1982.
Dra. Fernanda Sosa & Lic. Nadia Kreizer
El sesgo bélico, entendido como la tendencia cognitiva a priorizar, recordar y valorar eventos, conceptos y figuras vinculados al conflicto armado, es decir, las personas tienden a recordar espontáneamente y de manera más frecuente hechos asociados a guerras o conflictos armados en general (Liu, et al., 2009) al momento de recordar la historia.
El presente estudio analiza las representaciones sociales (RS) de la democracia en estudiantes militares, explorando cómo el sesgo bélico configura la estructura representacional de sus referentes simbólicos e ideas asociadas. Se realizó un estudio descriptivo y transversal sobre una muestra de 840 cadetes del Colegio Militar de la Nación (edad media 24,12 años; 53,8% hombres, 46,2% mujeres). Bajo la teoría de Moscovici, las RS permiten la objetivación de conceptos abstractos en imágenes concretas que organizan la realidad del grupo.
Al analizar los resultados, se observó cómo los estudiantes asocian la democracia con conceptos de orden institucional, soberanía y figuras de autoridad histórica. Aplicando el enfoque estructural de Abric (2001), se identificó que la figura de Raúl Alfonsín constituye el núcleo central de la representación. Su presencia masiva funciona como la objetivación de la democracia bajo la forma de “subordinación constitucional”, desplazando el concepto abstracto hacia una figura de estabilidad institucional. En este nivel, el sesgo bélico se manifiesta como una valoración de la norma civil frente a la anomia. Al mencionar ideas asociadas a la democracia, una alta frecuencia de los estudiantes recurre a términos como “patria”, “elección”, “participación,”territorio”, “orden” y “nación”. Esto demuestra que el concepto democrático se interpreta a menudo a través de un lente de seguridad nacional e integridad territorial. En el sistema periférico, se observan nombres que incluyen a Javier Milei, San Martín, Belgrano y Juan Domingo Perón. Aquí, el sesgo bélico opera con el estudiante militar que tiende a evaluar la calidad democrática a través de la “efectividad del mando” y la capacidad resolutiva ante el conflicto. La periferia actúa protegiendo al núcleo; mientras el consenso sobre Alfonsín sostiene la democracia como “institución”, la mención de líderes contemporáneos y fundacionales refleja la necesidad de anclar el sistema en figuras de autoridad que garanticen el orden. Los hallazgos sugieren que el sesgo bélico opera activamente en la mente de los estudiantes militares. La tendencia a asociar la democracia con la soberanía y el territorio en lugar de asociarla a la participación civil o la deliberación pacífica, refleja las características de la cultura institucional y la formación profesional. Los resultados evidencian al igual que los estudios previos (Sosa et al. 2013, Fernández, et al. 2018) que el ámbito castrense en el que están insertos los participantes se vuelve relevante a la hora de percibir e interpretar la realidad, haciendo saliente su identidad social asociada a una institución militar, así como la presencia de un sesgo bélico, que postula que los hechos relevantes de la historia son los que tienen a la violencia como fenómeno central, y cuyo resultado es el recordar como eventos significativos las guerras y sus fenómenos asociados.
Prof. Esp. Carla Andrea Riggio
Hacia la mitad del período de la Guerra Fría, en el continente africano, se vislumbran una serie de conflictos que involucran a naciones, estados y grupos tribales que se enfrentan por diversos motivos. Ese enfrentamiento es entre ellos y a su vez, en algunos casos están involucradas las potencias europeas o EE.UU.
La historia de Mozambique tiene una visión caleidoscópica porque ha recorrido siglos de colonialismo e imperialismo, la guerra de independencia, y luego la guerra civil.
Cada evento provocó en el país atraso social y económico, además de problemas de resolución y orden en cuestiones políticas.
En este trabajo abordamos las causales de la guerra civil mozambiqueña desarrollada entre 1977 y 1992, teniendo en cuenta los intereses del contexto internacional y a su vez, la relación con los países limítrofes. Además, revisamos las cláusulas del Acuerdo de Paz en Roma y la actuación de la ONU en el proceso de consolidación de la paz.
CR (R) Omar Locatelli
En el siglo XXI, la concepción tradicional de la guerra ha mutado drásticamente. La frontera entre la paz y el conflicto armado se ha desvanecido, dando paso a un estado de competencia permanente.
De la destrucción al “Estado Final Deseado” se ha pasado bajo la influencia de pensadores como Liddell Hart, a que la victoria ya no se define por la destrucción física del enemigo, sino por el logro del objetivo político. Actualmente, esto se traduce en alcanzar el Estado Final Deseado (End State), entendido como el escenario social, militar y político que debe prevalecer tras el cese de las hostilidades.
En su evolución han surgido nuevas doctrinas como La Zona Gris y la Guerra Irrestricta. Ello implica nuevas doctrinas que operan como un espacio de ambigüedad situado entre la diplomacia y la guerra convencional. Por su parte, surge además la llamada Guerra Irrestricta, propuesta por coroneles chinos, que utiliza medios no convencionales como hackeos, sabotaje financiero y manipulación mediática para forzar al enemigo a ceder.
También aparece el general ruso Valeri Gerasimov sosteniendo que, en la actualidad, por cada medida militar deben emplearse otras medidas no militares (económicas, informativas, etc.). Surge así una especie de Guerra No Lineal donde el conflicto ocurre en todas partes simultáneamente —redes sociales, mercados y política— eliminando los frentes de batalla definidos.
Occidente responde a estas amenazas, en especial Europa y el Reino Unido, desarrollando estructuras de defensa preventivas, creando una oficina de prevención de ataques híbridos -Hybrid CoE-. Fue creada en 2017 en la Unión Europea para diseñar “antídotos” contra las amenazas híbridas, enfocándose en la resiliencia de infraestructuras críticas y la atribución de ataques anónimos. A su vez se crearon unidades militares para los Conflictos en Zona Gris. El Reino Unido creó en 2019 una unidad a tal fin para operar específicamente en guerra cibernética, electrónica e informativa.
A raíz de ello se produce un Dilema Ético, donde la influencia se ha convertido en una disciplina de comba-te donde el control de la narrativa es el “nuevo terreno elevado”. A través de la cultura, la educación y la diplomacia digital, los estados buscan que el adversario acate los intereses en conflicto de forma voluntaria.
Esto plantea una paradoja existencial para las democracias, pues en su búsqueda de seguridad frente a amenazas amorales, los gobiernos democráticos se enfrentan al dilema de utilizar herramientas de fuerza bruta que pueden vulnerar los derechos humanos y las libertades civiles que intentan proteger. En este siglo, la fuerza es el medio para imponer una razón, pero si esta aplasta a la justicia, el orden resultante será intrínsecamente frágil. La paradoja está planteada de saber elegir entre la legalidad pensada o la virtud de la necesidad.
CR (R) Mg. Marcelo Alberto Buscaglia
La Segunda Guerra Bóer (1899 – 1902) constituye un caso temprano de enfrentamiento entre una potencia imperial y un adversario irregular, cuya dinámica anticipa rasgos centrales de los conflictos asimétricos contemporáneos. Este trabajo analiza la campaña sudafricana desde una perspectiva operacional con el objetivo de identificar factores que permitieron a las fuerzas bóers compensar su inferioridad frente al Imperio británico. A partir del estudio de las tres etapas de la guerra – ofensiva inicial bóer, reacción convencional británica y guerra de guerrillas – se examinan limitaciones doctrinarias, organizacionales y de conducción del ejército Imperial, así como su proceso de adaptación. El análisis pone de relieve la importancia de la movilidad, el conocimiento del terreno, la iniciativa táctica y el apoyo social en la eficacia de los actores irregulares. Asimismo, se destacan las dificultades de las fuerzas convencionales para traducir su superioridad en el control efectivo del territorio. Finalmente, se argumenta que la experiencia sudafricana obligó al Reino Unido a revisar profundamente su doctrina y organización, anticipando transformaciones clave de la guerra del siglo XX y ofreciendo lecciones relevantes para el estudio de los conflictos actuales.
Lic. Pablo Del Ben
La victoria final en la Segunda Guerra Mundial dependió en gran medida de la derrota de los submarinos durante la batalla del Atlántico. Los avances materiales de los Aliados y las innovaciones tácticas alteraron la trayectoria de los acontecimientos a partir de 1943. Entre julio de 1943 y mayo de 1944, Alemania perdió 167 submarinos a un ritmo superior al que podía reemplazarlos. Las enormes cantidades de nuevos buques mercantes aliados comenzaron a superar el tonelaje hundido por las incursiones de las manadas de lobos grises; sin embargo, estas últimas continuaron luchando. El 8 de mayo de 1945, cuando Alemania emitió la orden de rendición y cese de las hostilidades en todos los frentes, poniendo así fin a la conflagración, más de cien submarinos permanecían activos en operaciones individuales en el Atlántico. El presente trabajo constituye una reconstrucción de la rendición del U-977, una de las naves activas de la temida flota de submarinos del Tercer Reich, que fue entregada por su tripulación a las autoridades navales argentinas en la base Mar del Plata el 17 de agosto de 1945.
Publicado en la Revista de Historia de la Guerra y de Estrategia: Casus Belli VI, en diciembre de 2025. A partir de una serie de documentos del archivo histórico de la cancillería de la República Argentina, del ministerio de marina, artículos periodísticos de época y diversas memorias de guerra, incluido el relato del joven comandante, oberleutnant Heinz Schäffer; la investigación propone indagar sobre las condiciones y el proceso de toma de decisión que llevó a la dotación del U-977 hacia aguas argentinas configurando el último episodio de rendición de la Kriegsmarine. El propósito perseguido consiste en exponer una valiosa perspectiva histórica en el plano táctico, sobre la comprensión de factores que influyen en los procesos de toma de decisiones críticas en situaciones de crisis.